
Un poco de mi historia
Me crie en el barrio de Belgrano, ubicado en Buenos Aires, donde años más tarde, me encontraría rodeado de la cultura china, que despertó en mí, un profundo interés por la filosofía, la espiritualidad y las artes marciales. Desde joven, me sentí atraído por la ciencia y la exploración del mundo interno.
Mi camino espiritual comenzó a los 17 años con la meditación zen y continuó con la práctica del taichi y el qigong. También estudié la medicina tradicional china, filosofía, idioma y caligrafía china, también digitopuntura y fitoterapia.
Luego, me dediqué al estudio de la medicina convencional, realizando prácticas hospitalarias y ambulatorias. Sin embargo, mi interés por la medicina integrativa y funcional me llevó a formarme en distintos países del mundo y en diversas áreas, como la fitoterapia, aromaterapia, medicina china, electroacupuntura, homeopatía, metabolómica, biorresonancia, hidrógeno molecular y termografía clínica infrarroja.
En los últimos años, me he enfocado en el estudio de la metabolómica, buscando comprender los procesos químicos y fisiológicos del cuerpo humano, que están detrás de los síntomas y enfermedades del mundo moderno.
Como profesional, he brindado conferencias y cursos en instituciones académicas, como el Hospital Austral, y he participado en congresos internacionales. También he recibido premios por mi trabajo, como el premio de la Embajada de Japón por mi poesía haiku.
Mi pasión es la investigación y el desarrollo de tecnologías de avanzada que se complementen con la medicina tradicional. Creo firmemente, que el ser humano es una unidad indivisible de cuerpo, mente y espíritu, y que la medicina debe abordar estos aspectos de manera integral.
Soy consciente de que mi misión es encontrar las causas de raíz de las disfunciones y enfermedades, para guiar a mis pacientes hacia el camino del bienestar. Estoy comprometido a trabajar con dedicación y compasión para ayudar a aquellos que buscan recuperar su salud y equilibrio.